miércoles 23 de julio de 2008

LA AUTÉNTICA INVESTIGACIÓN PARAPSICOLÓGICA

Estamos acostumbrados a conocer la investigación parapsicológica a través de los medios de comunicación, principalmente la televisión. Programas como Cuarto Milenio, expone para el público en general una forma de investigar que, a nuestro entender, no es la más acertada; aunque sí la más sensacionalista.

En efecto. Son muchos los amigos que nos han consultado al respecto de la veracidad de las investigaciones que se exponen en programas televisivos como el citado. Vaya por delante nuestro respeto absoluto al director de Cuarto Milenio, al que hemos seguido profesionalmente desde que no era más que un chaval con muchos sueños, y ahora hay que reconocerle ser el primer divulgador de lo paranormal de nuestro país. Pero, por eso mismo, por tener la obligación de divulgar a través de la televisión la fenomenología paranormal, le resulta imposible escapar del sensacionalismo, de la falta de rigor (que no de veracidad) y de la generalización.

Los medios de comunicación informan. Su razón de ser no es la investigación, excepto en el llamado periodismo de investigación, pero en el caso que nos ocupa, el estudio y análisis de los fenómenos no se puede reducir al formato de minutaje de un programa concreto, ni a la estrechez de un reportaje.

Los periodistas no tienen porque ser especialistas en la materia, y no lo son, prueba de ello son los problemas a los que se enfrentan (y no nos referimos sólo al programa de la Sexta) y su labor, aunque profesionalmente no se pone en duda, no se puede comparar con la auténtica investigación.

Principalmente porque para crear audiencia hay que tener algo que decir, algo que mostrar; y el fenómeno paranormal es caprichoso, egoista y rara vez se deja observar. Esto está en contra de la práctica del reportaje, por lo que en algunas ocasiones se fuerzan las circunstancias, los ambientes, las situaciones y se producen más trastornos que beneficios. Además, principalmente, el trabajo periodístico no se percata de lo realmente importante en la investigación paranormal: el sujeto que sufre los fenómenos, ya sea vivo o en otro plano, y en no pocas ocasiones se trastorna la paz que se debe mantener y el respeto a lo desconocido.

Por último, programas como el citado ha dado alas a muchos chavales que, movidos por la curiosidad no han dudado en introducirse en lugares peligrosos (también prohibidos por la propiedad privada, pero eso es otro cantar y todo investigador de campo sabe que, a veces, hay que hacer ciertas cosas...) donde corren auténtico peligro de accidente cuando no de muerte.

Para investigar es necesario un equipo pluridisciplinar, preparado y con experiencia. La gana de fama no es buena consejera.

Nota: desde aquí nuestra felicitación a Iker por su trabajo, de años.